History

The relationship of Peru and the sea has always been very close. The ancient inhabitants of the coast rode on the waves in totora boats. There are still traces of this love of the sea: in the citadel of Chan Chan (La Libertad), the waves survive time on the walls, while the immortal totora horses remain in the ceramics of the Mochica culture and its heirs, They continue to take the beaches. Even the American writer Ernest Hemingway was enchanted by Cabo Blanco (Piura) and even today, the sea continues to reap national champions and champions in various water sports.

However, there are problems that our ancestors did not have. Now tracks are built that totally change the beaches, as happened with La Herradura, one of the best beaches in Lima, on the so-called Costa Verde. Docks appear without planning, that cut waves and that almost end with the mythical break of Cabo Blanco. It is destroyed without taking into account the natural wealth of space.

In a country with more than 3000 kilometers of coastline, the unpredictable waves were in danger of disorderly urban and economic growth. Thus, in order to protect the best waves in the country for sporting purposes, a group of surfers organized and got the Peruvian State to pass Law No. 27280 in 2000. Peru became the first country in the world to have a legal system to protect its waves. Despite this first effort, the preservation of these natural stages was not yet ensured. It took 13 years for the Rompientes Law to have its Regulations. Thus also appeared the National Registry of Rompientes (Renaro), where the waves that needed this legal protection would be registered.

However, for a wave to be registered in Renaro, it had to go through a process. The regulation states that, for each breaker, a technical file must be submitted to the General Directorate of Captaincy and Coast Guard (Dicapi). The registration cost of each wave fluctuates between 10 thousand and 20 thousand soles, depending on whether the breaker already has bathymetry (study of the seabed) or if one is needed. Neither the State nor the National Sports Federation of Tabla (Fenta) has the necessary funds to make the records of each of the beaches that meet that requirement in Peru. Without file, the waves would remain defenseless before the installation of any infrastructure that modifies its natural course.

Bell

Con la creación del Reglamento de la Ley de Rompientes, en el año 2013, aún faltaba un paso más para completar la ansiada protección de estos espacios naturales. Frente a la ausencia de presupuesto público para la inscripción de las olas en el Renaro, apareció HAZla por tu Ola.

HAZla por tu Ola es una plataforma para promover la donación de fondos y el talento de las empresas y los ciudadanos comprometidos con la conservación de las olas. El sistema busca que, a través de la recaudación de estos aportes voluntarios, se genere un fondo para la creación de los expedientes técnicos que se necesitan para inscribir a las rompientes en el Renaro. El primer reto era ganar la confianza de la gente para lograr los fondos. El segundo, proteger la ola más larga del mundo: Chicama.

En febrero del 2016, gracias al aporte de ciudadanos y empresas comprometidas con el mar, Chicama (La Libertad), se convirtió en la primera ola del mundo protegida por ley. Esto no solo era una victoria para los deportistas, también lo era para las personas

que dependían del movimiento económico que generaba el turismo y para la naturaleza, en sí. Es así que en cada ola priorizada que necesitaba protección, aparecían los coordinadores que organizaban a los grupos para continuar con el trabajo.

Desde aquella primera experiencia del 2016 a la fecha, ya se han logrado proteger 33 olas en todo el litoral peruano. Gracias al trabajo articulado de la Marina de Guerra, la Federación Nacional de Tabla, Conservamos por Naturaleza y personas que se han sumado en el camino, esta campaña continúa teniendo resultados positivos en el mar del Perú.

El trabajo de HAZla por tu Ola se ha enriquecido tanto en los últimos años que ya
se proyecta la forma de exportar el sistema a otros países. Gracias a nuestra alianza con la organización Save The Waves, se está comenzando a aplicar lo aprendido en este lado del continente para que pueda ser reproducido en países como Chile y en todo el mundo.

Equipo HAZla por tu Ola

En el 2015 se creó Hazla por tu Ola, una campaña de Conservamos por Naturaleza, iniciativa de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), y la Federación Nacional de Tabla (Fenta). La estrategia nacional a dos niveles: protección y defensa de las rompientes. La protección busca registrar las olas en el Renaro y es impulsada por HAZla por tu ola; mientras que la prevención y defensa, es monitoreada desde la Comisión de Rompientes.

La Comisión de Rompientes, creada en 2018 por la Fenta, convoca a expertos que se reúnen para defender las olas amenazadas. Además, representa los intereses de los surfistas en negociaciones con las autoridades y el sector privado.

A nivel internacional, trabajamos en alianza con Save The Waves (Estados Unidos) y Fundación Rompientes (Chile) por la protección legal de rompientes. En esa línea, buscamos que más personas se organicen y logran proteger las olas en sus países.

En el 2015 se creó Hazla por tu Ola, una campaña de Conservamos por Naturaleza, iniciativa de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), y la Federación Nacional de Tabla (Fenta). La estrategia nacional a dos niveles: protección y defensa de las rompientes. La protección busca registrar las olas en el Renaro y es impulsada por HAZla por tu ola; mientras que la prevención y defensa, es monitoreada desde la Comisión de Rompientes.

La Comisión de Rompientes, creada en 2018 por la Fenta, convoca a expertos que se reúnen para defender las olas amenazadas. Además, representa los intereses de los surfistas en negociaciones con las autoridades y el sector privado.

A nivel internacional, trabajamos en alianza con Save The Waves (Estados Unidos) y Fundación Rompientes (Chile) por la protección legal de rompientes. En esa línea, buscamos que más personas se organicen y logran proteger las olas en sus países.

  • Carolina Butrich. Coordinadora
  • Bruno Monteferri. Asesor legal
  • Pamela Loli. Comunicaciones
  • Juan Ignacio Sarmiento. Imagen
  • Christel Scheske. Investigación
  • Alberto Figari
  • Bruno Monteferri
  • Carolina Butrich
  • Toto de Romaña
  • Alan Barclay
  • Fernando Fernandini
  • Punta Rocas: Manuel Soto
  • Punta Hermosa: Fernando Ortiz de Zevallos | Mateo Melgar
  • Chicama: Miguel Vegas
  • Huanchaco: Carlos Antonio Ferrer
  • Cabo Blanco: Fernando Fernandini
  • La Herradura: Claudio Balducci
  • Cerro Azul: Luiggi de Marzo
  • San Pedro: Cesar Bauer, Kiko Galdos y Jorge Saavedra
  • Lobitos: Harold Koechlin | Rafael Aramburu | Ignacio Recalde
  • Pacasmayo: Roberto Luna | Ignacio Belaunde
  • San Bartolo: Nino Lauro | Fabio Balducci | Cesar Berthalmess | Sebastian Alarcón
  • Máncora, Organos & El Ñuro: Maria Elena Carbajal
  • Los Yuyos: Jasmin Atala
  • Nik Strong-Cveitich (Save the Waves)
  • Felipe Rodriguez (Fundación Rompientes)
  • Juan Esteban Butazzoni (Fundación Rompientes)
  • Rodrigo Farias (Fundación Rompientes)

“Small collective actions generate large impacts”

A la Mar is part of the HAZla por tu Ola campaign, which seeks to legally protect all the waves in Peru and inspire the same to be done in other countries.