Hazla por tu ola2019-01-24T06:23:08+00:00

Historia

La relación del Perú y el mar ha sido siempre muy cercana. Los antiguos habitantes de la costa cabalgaban sobre las olas en embarcaciones de totora. Aún existen los vestigios de este amor al mar: en la ciudadela de Chan Chan (La Libertad), las olas sobreviven al tiempo en las paredes, mientras que los inmortales caballitos de totora permanecen en las cerámicas de la cultura Mochica y en sus herederos, que continúan tomando las playas. Hasta el escritor estadounidense Ernest Hemingway quedó prendado de Cabo Blanco (Piura) y aún hoy, el mar sigue cosechando a campeones y campeonas nacionales en diversos deportes acuáticos.

Sin embargo, existen problemas que nuestros antepasados no tenían. Ahora se construyen pistas que cambian totalmente las playas, como pasó con La Herradura, una de las mejores playas de Lima, en la llamada Costa Verde. Aparecen muelles sin planificación, que cortan olas y que casi acaban con la mítica rompiente de Cabo Blanco. Se destruye sin tomar en cuenta la riqueza natural del espacio.

En un país con más de 3000 kilómetros de costa, las impredecibles olas peligraban ante el crecimiento urbano y económico desordenado. Es así que, para proteger las mejores olas del país para fines deportivos, un grupo de tablistas se organizó y logró que el Estado peruano aprobara, en el año 2000, la Ley Nº27280. El Perú se convertía en el primer país en todo el mundo en tener un sistema legal para proteger sus olas. A pesar de este primer esfuerzo, aún no se aseguraba la preservación de estos estadios naturales. Pasaron 13 años para que la Ley de Rompientes tuviera su Reglamento. Así apareció también el Registro Nacional de Rompientes (Renaro), donde estarían inscritas las olas que necesitaran de esta protección legal.

Sin embargo, para que una ola esté inscrita en el Renaro tenía que pasar por un proceso. El reglamento señala que, por cada rompiente, se debe presentar un expediente técnico a la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi). El costo de inscripción de cada ola fluctúa entre los 10 mil y 20 mil soles, dependiendo si la rompiente ya cuenta con batimetría (estudio del fondo marino) o si se necesita de una. Ni el Estado ni la Federación Deportiva Nacional de Tabla (Fenta) cuentan con los fondos necesarios para realizar los expedientes de cada una de las playas que cumplan con ese requisito en el Perú. Sin expediente, las olas seguirían indefensas ante la instalación de cualquier infraestructura que modifique su curso natural.

Campaña

Con la creación del Reglamento de la Ley de Rompientes, en el año 2013, aún faltaba un paso más para completar la ansiada protección de estos espacios naturales. Frente a la ausencia de presupuesto público para la inscripción de las olas en el Renaro, apareció HAZla por tu Ola.

HAZla por tu Ola es una plataforma para promover la donación de fondos y el talento de las empresas y los ciudadanos comprometidos con la conservación de las olas. El sistema busca que, a través de la recaudación de estos aportes voluntarios, se genere un fondo para la creación de los expedientes técnicos que se necesitan para inscribir a las rompientes en el Renaro. El primer reto era ganar la confianza de la gente para lograr los fondos. El segundo, proteger la ola más larga del mundo: Chicama.

En febrero del 2016, gracias al aporte de ciudadanos y empresas comprometidas con el mar, Chicama (La Libertad), se convirtió en la primera ola del mundo protegida por ley. Esto no solo era una victoria para los deportistas, también lo era para las personas

que dependían del movimiento económico que generaba el turismo y para la naturaleza, en sí. Es así que en cada ola priorizada que necesitaba protección, aparecían los coordinadores que organizaban a los grupos para continuar con el trabajo.

Desde aquella primera experiencia del 2016 a la fecha, ya se han logrado proteger 33 olas en todo el litoral peruano. Gracias al trabajo articulado de la Marina de Guerra, la Federación Nacional de Tabla, Conservamos por Naturaleza y personas que se han sumado en el camino, esta campaña continúa teniendo resultados positivos en el mar del Perú.

El trabajo de HAZla por tu Ola se ha enriquecido tanto en los últimos años que ya
se proyecta la forma de exportar el sistema a otros países. Gracias a nuestra alianza con la organización Save The Waves, se está comenzando a aplicar lo aprendido en este lado del continente para que pueda ser reproducido en países como Chile y en todo el mundo.

Más información en: www.hazlaportuola.pe

Equipo HAZla por tu Ola

En el 2015 se creó Hazla por tu Ola, una campaña de Conservamos por Naturaleza, iniciativa de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), y la Federación Nacional de Tabla (Fenta). La estrategia nacional a dos niveles: protección y defensa de las rompientes. La protección busca registrar las olas en el Renaro y es impulsada por HAZla por tu ola; mientras que la prevención y defensa, es monitoreada desde la Comisión de Rompientes.

La Comisión de Rompientes, creada en 2018 por la Fenta, convoca a expertos que se reúnen para defender las olas amenazadas. Además, representa los intereses de los surfistas en negociaciones con las autoridades y el sector privado.

A nivel internacional, trabajamos en alianza con Save The Waves (Estados Unidos) y Fundación Rompientes (Chile) por la protección legal de rompientes. En esa línea, buscamos que más personas se organicen y logran proteger las olas en sus países.

En el 2015 se creó Hazla por tu Ola, una campaña de Conservamos por Naturaleza, iniciativa de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), y la Federación Nacional de Tabla (Fenta). La estrategia nacional a dos niveles: protección y defensa de las rompientes. La protección busca registrar las olas en el Renaro y es impulsada por HAZla por tu ola; mientras que la prevención y defensa, es monitoreada desde la Comisión de Rompientes.

La Comisión de Rompientes, creada en 2018 por la Fenta, convoca a expertos que se reúnen para defender las olas amenazadas. Además, representa los intereses de los surfistas en negociaciones con las autoridades y el sector privado.

A nivel internacional, trabajamos en alianza con Save The Waves (Estados Unidos) y Fundación Rompientes (Chile) por la protección legal de rompientes. En esa línea, buscamos que más personas se organicen y logran proteger las olas en sus países.

  • Carolina Butrich. Coordinadora
  • Bruno Monteferri. Asesor legal
  • Pamela Loli. Comunicaciones
  • Juan Ignacio Sarmiento. Imagen
  • Christel Scheske. Investigación
  • Alberto Figari
  • Bruno Monteferri
  • Carolina Butrich
  • Toto de Romaña
  • Alan Barclay
  • Punta Rocas: Manuel Soto
  • Punta Hermosa: Fernando Ortiz de Zevallos | Mateo Melgar
  • Chicama: Miguel Vegas
  • Huanchaco: Carlos Antonio Ferrer
  • Cabo Blanco: Fernando Fernandini
  • La Herradura: Claudio Balducci
  • Cerro Azul: Luiggi de Marzo
  • San Pedro: Cesar Bauer
  • San Pedro: Kiko Galdos
  • San Pedro: Jorge Saavedra
  • Lobitos: Harold Koechlin | Rafael Aramburu | Ignacio Recalde
  • Pacasmayo: Roberto Luna | Ignacio Belaunde
  • San Bartolo: Nino Lauro | Fabio Balducci | Cesar Berthalmess | Sebastian Alarcón
  • Máncora: Maria Elena Carbajal
  • Nik Strong-Cveitich (Save the Waves)
  • Felipe Rodriguez (Fundación Rompientes)
  • Juan Esteban Butazzoni (Fundación Rompientes)
  • Rodrigo Farias (Fundación Rompientes)

“Pequeñas acciones colectivas generan grandes impactos”

A la Mar es parte de la campaña HAZla por tu Ola, que busca proteger legalmente todas las olas del Perú e inspirar a que se haga lo mismo en otros países.